Sevillista
Un sevillista, tiene un hijo y el médico le dice poco después del parto:
- Lo siento, pero hemos confundido las etiquetas de los recién nacidos y no sabemos cual es el suyo, así que si pudiera hacer el favor de reconocerlo. Le muestran la habitación con los tres recién nacidos de la noche anterior, y dos de ellos son blancos y el otro es negro. El tío sin dudarlo señala a este último y dice: - Este, éste es el mío! - ¡Pero si es negro! - ¡Aunque sea negro! Yo no me arriesgo a llevarme un Bético. |