Sin Escrupulos
Una mujer le dice a su marido (que está tumbado en el sofá viendo la tele):
- Arregla el grifo de la cocina, que está goteando. - ¿Acaso tengo cara de fontanero?. Dejame en paz-le contesta Al día siguiente, cuando también está el marido tumbado viendo la tele, le dice: - ¿Porqué no arreglas la silla de la cocina?. Está cojeando. - ¿Acaso tengo cara de carpintero?.Dejame tranquilo - le responde él. Al otro día, cuando el marido llega a la casa ella le dice: - Hay un vecino nuevo y ha venido a presentarse. Es un tipo estupendo. Vió que el grifo de la cocina goteaba y lo arregló enseguida. Después vió que la silla cojeaba y también la arregló en un momento. Yo le dije si debía pagarle algo y él me contestó que podiamos hechar un polvito o podía hacerle un pastel. El marido le respondió: - Y tú ¿que hicistes?. - ¿Acaso tengo cara de pastelera?- respondió ella. |