- ¿No te molestarás si te doy un consejo?, dice un sujeto a un amigo.
- No, hombre.
- Pues por las noche baja las persianas del salón porque, a las diez, toda la vecindad comtempla cómo acaricias a tu mujer en el sofá.
- No me hagas reír ¿A las diez? A esa hora estoy siempre jugando al billar...